
¿Qué es exactamente la endometriosis?
Podemos definir a la endometriosis como una enfermedad inflamatoria, crónica, dependiente de hormonas y benigna; en la que un tejido similar al del interior del útero (endometrio) crece fuera de él, afectando los órganos pelvianos (útero, vagina, recto y vejiga) y estructuras que están en la pelvis femenina (nervios, músculos y ligamentos).
"La endometriosis es una enfermedad frecuente y tratable. Lo más importante es hacer una consulta con un especialista ginecólogo para hacer un diagnóstico y tratamiento oportunos."
¿Por qué se produce el dolor intenso?
Este tejido y su microambiente provoca inflamación dentro de la pelvis lo que irrita los nervios que dan sensibilidad y función a los órganos pelvianos (útero, vagina, vejiga y recto) y hacer que el dolor sea más intenso o persistente, especialmente durante la menstruación, las relaciones sexuales y algunas actividades cotidianas de la mujer.
Además, en las lesiones endometriósicas está demostrado que hay muchas más fibras nerviosas que en el tejido normal (neuroangiogénesis), sumado a que hay una inflamación exagerada y persistente, sobre todo de fibras nerviosas sensoriales, lo que favorece a que el dolor se perciba más fuerte y que el umbral del dolor sea más bajo.
Con el tiempo, la inflamación puede generar adherencias (fibrogénesis) entre los órganos de la pelvis, lo que también puede causar más dolor y, en algunos casos, dificultad para lograr un embarazo.
El impacto real en la calidad de vida
El dolor pelviano crónico genera un impacto negativo enorme en la calidad de vida de las mujeres. No se trata solo de molestias físicas, sino de una afección integral que:
Genera un impacto emocional y en la salud mental (depresión, estrés, angustia, ansiedad).
Provoca fatiga crónica (cansancio que no cede con el correcto descanso).
Altera las relaciones personales.
Disminuye la concentración y la capacidad laboral.
Altera el sueño y la capacidad mental.
Afecta la autoestima.

Síntomas Urinarios (LUTS)
Muchas veces los nervios pelvianos que trasmiten la información nerviosa de los órganos pelvianos (recto, vejiga y útero) pueden verse afectados por la inflamación o retracción de los tejidos que provoca esta enfermedad en las mujeres, provocando dolor del tipo visceral (dolor originado en las vísceras u órganos).
Esa "información nerviosa" se traduce en sensaciones, como por ejemplo ganas de orinar, en nuestro cerebro. Entonces, cuando estos nervios están afectados, esas sensaciones están aumentadas o directamente hay dolor exagerado en estos órganos.
La mujer puede sentir ganas frecuentes de orinar, despertarse muy seguido a orinar e incluso dolor al orinar, dolor con la vejiga llena, dolor al defecar, etc. Además, estos síntomas suelen empeorar durante la menstruación.
El paso a paso hacia el alivio
Esta afectación nerviosa no suele verse en los estudios por imágenes (ecografía o resonancia) y suele detectarse en consultorio cuando hacemos la entrevista con el especialista. Por este motivo es importante consultar cuando tienes estos síntomas para poder brindarte un diagnóstico y tratamiento oportuno e integral.
Existen distintas opciones terapéuticas que se deben adaptar a cada persona, como: cambios en la alimentación y estilo de vida, medicación anti-inflamatoria, medicación hormonal y, en ocasiones, se requiere una cirugía para aliviar el dolor y mejorar así la calidad de vida de las mujeres.

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